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Descubre las 4 diferencias que existen entre los empresarios de éxito y los demás, y conviértete en uno de ellos.

Ser dueño de tu propio negocio no es nada fácil, los horarios dejan de existir y tú eres quien debe tirar del carro y llevar la mochila de problemas – y éxitos – a cuestas.

Como dueño o dueña de salón de peluquería, seguro que en más de una ocasión te has preguntado, “¿cómo ese salón ha conseguido tanto éxito?”, “¿cómo ha conseguido diferenciarse?”, “¿de qué manera ha conseguido sacarle, tan pronto, la rentabilidad a su peluquería?”. Bien, esto son preguntas que todo empresario se hace en algún momento, y lo que queremos hacerte ver en el artículo de hoy es la habilidad que debes desarrollar para todo ello. Desarrolla tu Mindset.

Para que lo entiendas, el mindset es la habilidad que tienen las personas en creer que algo es posible. La mentalidad que todo empresario – y no empresario – debe tener en su cabeza para lograr los objetivos que se propone, ya sea en el trabajo o en su vida personal.

En el artículo de hoy queremos hablarte acerca de las 4 claves que debes tener en cuenta para convertirte en un empresario de éxito y sacarle la máxima rentabilidad a tu salón de peluquería.

Las 4 claves para convertirte en un empresario de éxito

1- La primera clave la encontramos a la hora de decidir montar tu propio salón de peluquería.

 Un fallo muy habitual es el de no tener un objetivo claro. Muchas veces, – y lo vemos a diario con muchos clientes – el empresario sabe que quiere montar un salón de peluquería, pero no piensa más allá.

Para empezar a construir un negocio de éxito debes tener en mente la razón de ser de tu negocio. Debes crear el ADN de tu peluquería, ¿cómo vas a ayudar a los demás? y ¿de qué manera lo vas a realizar?

Una vez tengas tu ADN construido, la empresa no debe olvidarlo nunca y eso, a largo plazo, se transmitirá a los clientes en la forma de tratarles, de comunicarse con ellos, etc.

2- El siguiente paso es el de consumir contenidos. Ya sea en formato vídeos, masterclass, formaciones presenciales, webinars, etc.

Llegados a este punto, la diferencia entre un empresario de éxito y otro que no lo es, es la de poner en práctica todo lo aprendido. Aquella persona que, después de pasar tiempo formándose y ampliando conocimientos pone en marcha todo lo aprendido en el salón, a largo plazo consigue resultados. A corto plazo no lo conseguirá. No tendrá la técnica manejada, pero aprenderá de ello, motivará a su equipo y, al final, conseguirá lo que en un principio se había propuesto.

Al empresario de éxito se le diferencia por qué hace y cómo lo hace.

3- En el tercer paso nos encontramos con los resultados.

Después del duro trabajo llega el momento de medir y analizar resultados. Un empresario de éxito es aquel que, después  de analizar sus resultados y ver que no son los que esperaba, es capaz de pedir ayuda.

Porque sí, no todos tienen éxito a la primera. El éxito suele llegar con muchos años de duro esfuerzo y no debes desmotivarte. Hay que aprender de los errores, analizar qué hemos hecho mal o no hemos llegado a hacer y pensar en mejoras.

4- Finalmente nos encontramos con las emociones. ¿Cómo canaliza un empresario de éxito sus emociones?

Este punto se encuentra ligado con el anterior, ¿qué ocurre cuando, después de meses de duro trabajo, no obtenemos los resultados que deseábamos? Un empresario de éxito no se desmotiva ante las adversidades, busca ayuda, se apoya en todos los recursos que tenga a su alcance para conseguir lograr sus objetivos.
A continuación te dejo un vídeo de nuestro Manager, Pablo Sánchez, donde te explica muy bien todo lo explicado en este artículo. Pero, antes de terminar quiero hacerte una última pregunta, ¿estás preparado/a para convertirte en un empresario de éxito?

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